viernes, 14 de octubre de 2011

TENO MUCHIO MIEDO.




Tengo miedo. ¿Ustedes no? No logro comprender. ¿Cómo es que no lo tienen? ¿Estoy loco? En la tele esta también, todo el tiempo. ¿Cómo es que no lo tienen todavía? Te lo dicen en la radio, todo el tiempo, que hay que tener, y mucho. ¿Estoy loco?
Tengo miedo, mucho. Un día desperté y ya estaba en mí. No me di cuenta como lo hizo. Se estacionó como una nave en la superficie de Marte, suavemente. Se agarró con sus patas de mi yo interno, como un parásito, y nunca más se fue. No duele, ni molesta. Mi salud es perfecta. Pero no dejo de pensar en él.
Tengo mucho miedo. ¿Ustedes no? En las redes sociales pulula incesante, en los blogs. En los portales de noticias, y en las páginas digitales de los diarios. Por todas partes el miedo está. No discrimina a nadie. Para el somos todos iguales, o lo mismo. ¿Cómo no lo vieron? ¿Están ciegos?
Yo lo veo todo el tiempo. Esta delante de mí. Se me cruza incesante. Me pone la traba. Me dobla el brazo. Me moja la oreja. ¿No lo vieron?
En la cancha esta también. En el campo de juego. Miedo a perder, y a ganar. Miedo a jugar a la pelota, miedo.
Si hasta me dijeron que ya no se puede salir, y por eso salgo menos. En las esquinas está. A la vuelta misma de tu casa. En el portón. En la mirada de tu perro guardián. Te desconoce. Por el miedo, ¿entendes?
Tengo miedo. Mucho. Lo que no puedo entender es como todavía no lo tienen ustedes. Si el del noticiero te lo dice. Te dice que todo se va a terminar ya. Que meteoritos caen incesantes sobre tu cabeza. ¿Cómo es que aún estas vivo? Si en el 2012 el mundo se termina. Si hay amenaza de atentado en Manhatan. ¿Entonces porque no puede haberla en el San José Obrero?
Si el almacenero te lo dice, constantemente. ¿No escuchas?
Si el que te trae las cartas te mira feo y tiene pinta de sospechoso. ¿No te diste cuenta? Te esta junando la casa para pasarle un dato a un cómplice. Hasta un chico se da cuenta y vos seguís papando mosca.
Si ese que esta vestido con mameluco marrón y se hace que arregla el cable mira constantemente para el lado del supermercado y seguro está fichando los movimientos del camión de caudales que se lleva la plata del día. Y el que maneja el camión seguro que es el que está de acuerdo con el tipo de mameluco y en cualquier momento revientan el mionca.
Si ese murguero que ensaya el rulo en la plaza tiene una actitud rara. Mira de reojo como fisgoneándote el bolso que llevas en el canasto de la bici. ¿Justo a la plaza vas a venir a tomar mates? Te hubieras quedado en tu casa mirando al tipo del noticioso que te previene del mal del mundo.
¿No lo miraste? Al murguero digo. Está todo pintado. Se oculta. Algo se trae entre manos aparte del bombo con platillo.
¿Y el de la patineta? No ves que no sabe patinar. Se hace el que. Relojea el bolsillo de atrás de tu pantalón para chorearte la billetera. ¿No te da miedo quedarte sin plata?
¿No lo vieron? Está impregnado en las paredes. Se respira en el aire. En la alergia y en los gérmenes de la primavera. En el polen de las flores que esconden aguijones de abejas mortales. En los jejenes. ¿No les temes a los jejenes? ¿No? Vos estás loco. Loco mirá.
¿Y el clima no te asusta? ¿No lo notas raro al clima? ¿No te parece que no es igual al de nuestra niñez? ¿No te das cuenta que las tormentas son más fuertes? ¿Que los calores son más intensos? ¿Que el cielo pinta otro color? ¿No te das cuenta que los rayos caen en pleno día de sol y que las noches están más iluminadas? ¿No ves acaso que hay más satélites artificiales que lunas en el sistema solar?
Y ni te cuento ahora que llega el fin de año. Ahora que los Papá Noeles pululan por doquier. Quien te dice que detrás de esos disfraces no se escondan violadores, o asesinos a sueldo. Me da mucho miedo la navidad. Y de los reyes ni te cuento nada, para qué. Tampoco quiero andar cundiendo el pánico. Esas bestias a las que montan, ¿no portaran acaso, extrañas pestes incurables del desierto? Cuantos son los reyes en realidad. ¿Vienen con servidumbre? ¿De qué orígenes son esas servidumbres? Los reyes magos me dan miedo. Los tres. Y encima uno…uno es negro.