
Es una pregunta que me hago. No digo constantemente, pero en momentos se torna recurrente.¿ La redistribucion de la riqueza, se aplicaria también, en caso de que realmente se llevara a la práctica, en diversas situaciónes de la vida en general? ¿Con que amplitud se efectuaria?
Digo, y para que todo el mundo pueda entender mi preocupación latente, que coincido y comparto que las personas que en otros tiempos hayan trabajado rompiendose el lomo diariamente, pero sin haberselos tenido en cuenta en absoluto, que hoy puedan tener los mismos derechos que quizas posean otros habitantes de esta querida nación, que por cuestiones que no quiero en ellas profundizar, hayan tenido una mejor suerte que otros coterraneos suyos.
Pero me pregunto e insisto en ello, uno que tal vez a tenido una suerte dispar en su vida pero que no a tenido que sufrir ninguna carencia estructural, como hambre, sed, desnudez, enfermedad, etc, es decir derechos básicos, básicos, y que no a sido ayudado por el destino, Diós, la naturaleza, el cosmos o como carajo deseen o les guste nombrar a eso inasible que por ahi creemos modifica y guia nuestras finitas vidas, en lo conserniente a lo meramente espiritual, intelectual y estético, ¿tendrá la posibilidad de que de alguna manera esa carencia humana sea saldada de alguna forma desde algún ente del estado?
¿Eso acaso no es riqueza? Y si por ahi ustedes coincidieran conmigo en esta apreciacion y contestaran que si, ¿no les parece acaso, que esas riquezas tambien merecen ser repartidas?
¿Por que algunos tanto y otros tan poco? ¿Que hace el gobierno al respecto en ese sentido?
Los que nacimos duros de rostro, escasos en ideas, y huecos de espíritu, también somos seres humanos. Respiramos, sentimos, sufrimos y hasta algunas veces nos damos cuenta de ciertas cosas como por ejemplo estas que estoy exponiendo.
Porque uno ya no sabe que hacer o como reaccionar ante una joven esbelta que camina casi impunemente por la vereditas venadenses sin percatarse de nuestra presencia. Una mujercita de esas que hoy por hoy pululan por estos pagos. ¿Como hacer? ¿Que se hace al respecto? ¿A donde hay que quejarse? ¿Como puede ser que un habitante de esta Argentina que dicese democrática no pueda tener acceso a esa...¿como diríamos? preciosura. ¿Acaso no tenemos el mismo derecho que cualquier otro ciudadano de esta tierra? ¿Cuando me toca a mi? ¿Nunca, pero jamas de los jamases tendré acceso a una cosa semejante? ¿Donde queda el ministerio que se ocupa de este tema? ¿Cual es el ministro? ¿En esa parte quién profundiza?
Y en el tema de nuestro interior, y cuando digo interior no me estoy refiriendo a las provincias o como dicen algunas, el país profundo, no, sino al interior de uno mismo. Eso, ¿como se llena? ¿Hay locales de expendio de espiritualidad? Ese vacio que porto, ¿es el mismo que tiramos a la parrilla cada tanto? ¿Que es el inconciente? ¿Un tipo?
Y el tema de lo interior de mi cabeza, lo intelectual, el cacúmen, ¿donde hay que ir a buscarlo? ¿Quien lo reparte? ¿Son bolsones? ¿Como garrafas serian? ¿Cual es el puntero al que hay que ir a tocar? ¿Ese será el que distribuye la inteligencia que me toca?
Digo, ya basta de verso. Si la vamos a repartir, repartamosla en serio. Quiero ser parte, estar incluido, denme la tajada que me toca a mi. Esa que tienen unos pocos y se la reservan toda para ellos solitos. Las minas, la inteligencia, la percha y la viveza que no poseo, ¿quién es el que me va a segurar todo eso? Soy un argentino como todos. Un habitante con los mismos derechos que absolutamente todos los aqui nacidos. Un poco boludo, lo sé. El típico pelotudo consciente y jactancioso de serlo. Un insoportable nabo que se cree piola, si, también lo sé. Pero un argentino al fín. Bah, un típico argento. De esos que conoce el mundo gracias al uno a uno, es verdad, pero de acá. Indudablemente de este querido terruño, que se merece ser hoy por hoy, tenido en cuenta en el reparto de la riqueza. He dicho.
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