sábado, 21 de julio de 2012

HOY UN JURAMENTO.

¡Sí juro!, pronunció a los gritos mi payasito, junto a todos los alumnos de cuarto grado del país. El orgullo de este papá payaso mediático era solo comparable al que alguna vez sintiera o siente Roberto por su yerno José Luis. Cientos de manitas sujetando sus respectivas banderitas de plástico de color celeste y blanco eran sacudidas de aqui para allá sobre sus nóbeles cabecitas. ¿Como describir la sensación? El marco merecía el pecho henchido, el puño apretado. El futuro del país representado por todos esos niños era esperanzador. Mi payasito me miraba y entonces creí entender que a él también le sucedían cosas en su interior. Estaba como el padre. Movilizado. -Papá. -Si hijo. Decime lo que sentis. -Ganas de ir al baño papá. -Pero...no hay baño acá hijo. Además no creo que la seño te deje. -Me meo encima entonces. -No no no. Dejá que le pregunto. -No, pará. Mejor no hagas eso que me va a retar. Me aguanto. -... -Papá. -Si hijo. -¿Quién es ese de gorro? -Un bombero hijo. -No, ese no. El de allá arriba papá. -Ese es Belgrano. -¿Vino Belgrano? ¿No es que estaba muerto? -No es Belgrano. Es un actor que hace de Belgrano. -Me parecía. Porque tiene arito. Imaginate al verdadero con arito; en esa época lo hubieran tratado de gay. -... -Papá. -¿Que pasa ahora hijo? -¿Ese señor medio joven que está ahi es actor también? -No, ese es el intendente. Aunque a veces...es el intendente hijo. El intendente. -¿Y el pelado? -Vernetti. -No papá, el de al lado. -Es actor también. No que digo, ese es el gobernador. -Papá- -¿Que pasa hijo? ¡Habla bajo! -¿Los que tocan los instrumentos, si son actores no? ¿No pudieron venir los músicos? -No hijo, esa es la banda municipal. ¡Como vas a decir eso! -Papá. -Si hijo. -O sea que en el futuro cuando otros chicos juren a la bandera algún actor va a representar a alguno de los que estan ahora en el palco. -Este...psé. Ponele. -No quiero ser actor papá. -Ni en pedo. Te mato antes. Tenes que trabajar cuando seas grande vos. -Papá. -¿Y ahora que pasa hijo? -¿Vos juraste la bandera? -No, yo no juré. Nunca juré. -... -¿Porque me miras asi? ¿Tengo algo en la cara? -No, nada papá.Nada. -Hijo, como son las cosas. ¡Como cambian los tiempos! Cuando tu papá era aún niño, ésta ceremonia no existía. Debe ser por eso que no tuvimos un real compromiso para con nuestro país y nos dedicamos a la absoluta boludez en la mayoría de los casos. Pelotudeando en los ochenta, superficializando en los noventa y haciendo sonar las cacerolas en los dos mil. Pero ahora si. Ahora que todas estas generaciónes, como la tuya hijo, cumplen todos los años con el juramento a la bandera, el futuro del país será distinto. ¡Estamos salvados hijo, estamos salvados! -Señor. Ey, señor. Soy la maestra. Por que no baja un poco la voz. Si quiere llamar la atención vaya a otro lado. Esto es un acto importante. No haga quedar mal a su hijo. ¡Ubíquese! ¡Sí, juro!

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