viernes, 9 de marzo de 2012

EL VAIVÉN INSOSPECHADO.

Todos sabemos casi con exactitud, que esta zona que habitamos, llamémosla sur de Santa Fé, donde en el centro se erige, hasta ahora, casi incólume, Venado Tuerto, circundada esta ciudad por una cantidad interesante de localidades, se ha convertido en unas pocas décadas, en un centro neurálgico muy muy importante a nivel país e inclusive mundial. Casino, soja, diversión nocturna, notas en diferentes revistas capitalinas, etc, etc, etc. Turistas de todas partes del planeta se regosijan con el turismo lagunero. Si, dicen que esos ojos de agua podrida, que nosotros usamos para verter nuestros excrementos, a los gringos les resultan paradisíacos. Y digo aún mas: miren se será generosa esta tierra, que hasta un dia...nevó!!! Y si bién los blancos copos cayeron casi en todo el país, al menos sentimos que somos parte, que estamos incluídos dentro del sistema. Cuán triste hubiese sido ser nosotros los únicos ignorados por el fenómeno blanco. que golpe a nuestro ego. Una decepción solo comparable a la derrota del mago Coria en la final de Rollang Garrós y sin brindis con champaña. Pero lo que de un tiempo a esta parte ha llamado la atención de todo el mundo, es un hecho sumamente extraño que se viene produciendo en la localidad de Firmat, localidad cercana a Venado Tuerto. Una hamaca instalada en una plaza de dicha localidad, cierto dia y sin previo aviso, comnzó a hamacarse solita, sin que nadie la empujara, sin niño alguno sobre su asiento. Un bizarro desfile de sociólogos, ingenieros, físicos, exorcistas, psicólogos, parapsicólogos, curas, brujos, curanderas, mediums, y chiche Gelblung, visitaron el lugar, sin llegar nadie a ninguna conclusión que diera echara luz sobre el extravagante caso. Todo tipo de teorías dejaron escapar sus bocas verborragicas. Que un fenómeno físico, que un alma en pena, que un hilo invisible, que fantasmas traviesos, que telepatía, que patatín, que patatán. Ingleses, japoneses, yanquis, franchutes. Todos en búsqueda de una respuesta. Pero digo... se me ocurre, pienso: ¿y si la hamaca se reveló? ¿Si un dia se cansó de tanto manipuleo obligado? ¿De tanto ir y venir? ¿De tanto maltrato infantil y decidió independizarse? Quizás fue una cuestión darwiniana. La hamaca evolucionó y se desprendió de su naturaleza y del diós que la creó y es ahora, quizás, para si misma. Y el hombre, moderno al fin, desde el centro mismo de la escena, quiere comprender, llegar al origen de las cosas, entender lo inentendible, lo que no se puede saber, y al sentir que el fenómeno supera su capacidad de dilucidación, se rompe la cabeza, sin entender, (una vez mas) que cuando la comprensión tiene el límite de lo espontáneo, de lo improvisado, de lo imprevisto, de lo ilógico y de lo intuitivo, en su terquedad, choca contra un paredón muy parecido a la ignorancia. La hamaca persiste en su bamboleo inexplicable ante los ya no tan azorados coterráneos. Llegará el momento en a nadie le sorprenda tan insospechado movimiento. La costumbre. el aburrimiento y el tedio de lo repetitivo, hará que nadie se percate de tal fenómeno. Y ojalá esto a la hamaca no le importe y que su reveldía se propague a sus compañeras y no necesiten ya, de los ojos inquisidores del hombre.

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